Miércoles, 21 mayo 2025
Las recientes variaciones climáticas —mañanas frías, mediodías soleados y lluvias inesperadas— están afectando la salud de la población, especialmente la de los niños menores de cinco años, quienes son más vulnerables a los cambios bruscos de temperatura.
Según el Ministerio de Salud (Minsa), en su informe de la Semana Epidemiológica 16-2025, se han reportado 467,441 casos de infecciones respiratorias agudas (IRAs) en menores de 5 años en lo que va del año. De esta cifra, 21,356 corresponden a episodios de asma y 6,349 a neumonía, encendiendo las alertas en hogares y centros de salud.
Ante esta situación, la nutricionista María del Carmen Baras, docente de la Universidad César Vallejo y especialista en salud infantil, advierte que el sistema inmunológico de los niños es especialmente sensible a estos cambios climáticos. «Una alimentación balanceada puede marcar una gran diferencia en la prevención de enfermedades», señala.
Entre sus recomendaciones destaca incluir diariamente proteínas de alta calidad como pescado, huevos y menestras; frutas ricas en vitamina C como naranja, papaya o kiwi; y vegetales de hoja verde que aporten antioxidantes. También insiste en evitar los productos ultraprocesados, asegurar una buena hidratación y promover un descanso adecuado.
“Muchas veces subestimamos el poder de una buena alimentación, pero esta constituye nuestra primera barrera de defensa frente a virus y bacterias”, sostiene la especialista.
Las autoridades sanitarias también recomiendan mantener al día el esquema de vacunación, ventilar los ambientes del hogar, abrigar a los menores adecuadamente y acudir al centro de salud ante los primeros signos de complicaciones respiratorias.
En medio de un clima impredecible, la mejor defensa para los más pequeños sigue siendo una combinación de nutrición, prevención, atención oportuna y el cuidado en el hogar.





