Lunes, 25 mayo 2026
La posible liberación de aproximadamente 250 internos del penal de Picsi ha generado preocupación y debate entre los ciudadanos de Chiclayo, en medio de la creciente inseguridad que afecta a la región. La medida sería evaluada por el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) como parte de un plan para enfrentar el grave hacinamiento existente en el establecimiento penitenciario.
Actualmente, el penal alberga a más de 4 mil 200 internos, pese a haber sido construido para una capacidad mucho menor, situación que ha sido señalada por las autoridades penitenciarias como un serio problema que dificulta el control y la seguridad dentro del recinto.
Según informó el jefe de la Oficina Regional Norte del INPE, Henry Chirinos Alvarado, los casos que podrían ser revisados corresponderían a internos procesados o sentenciados por delitos como omisión a la asistencia familiar, estafa y otros considerados de menor gravedad. Sin embargo, el anuncio ha provocado cuestionamientos y temor entre vecinos, quienes consideran que cualquier liberación debe garantizar previamente mecanismos de control y reinserción para evitar nuevos hechos delictivos.
Otro de los puntos que ha generado polémica es el proyecto de ampliación del penal de Picsi. El alcalde distrital de Picsi, Juan Coronado, manifestó que hasta el momento no ha sido convocado formalmente para tratar el tema ni ha recibido información oficial sobre una eventual ampliación de la infraestructura penitenciaria.
Mientras tanto, ciudadanos y dirigentes locales exigen mayor transparencia sobre los criterios que se utilizarán para evaluar las posibles excarcelaciones, así como acciones concretas para fortalecer la seguridad ciudadana en Chiclayo.
La discusión continúa abierta entre quienes consideran urgente reducir el hacinamiento carcelario y quienes temen que una liberación masiva pueda incrementar la sensación de inseguridad en las calles





