Jueves, 22 enero 2026
El expresidente de la República, Martín Alberto Vizcarra Cornejo, denunció haber sido víctima de negligencia médica y de un trato que vulneraría su derecho a la salud mientras permanece recluido en el penal de Barbadillo, tras sufrir un grave problema renal.
Según lo señalado, el 3 de enero Vizcarra presentó un cólico renal, el cual fue reportado oportunamente ante la sospecha de una obstrucción renal. No obstante, pese a la alerta médica, el exmandatario fue trasladado recién el 21 de enero a una clínica, es decir, dieciocho días después, donde los especialistas constataron un grave daño en el riñón izquierdo, atribuible según su versión a una demora negligente e injustificable en la atención.
Actualmente, el exjefe de Estado se encuentra en proceso de recuperación; sin embargo, ha manifestado que las autoridades penitenciarias lo mantienen enmarrocado de los pies a una cama, situación que asegura dificulta su tratamiento médico y agrava su estado de salud.
Vizcarra sostuvo que esta medida no sería un hecho aislado, sino parte de un presunto hostigamiento destinado a quebrarlo y silenciarlo. “No me van a destruir ni me van a doblegar”, afirmó en un pronunciamiento difundido públicamente.
No obstante, el caso ha generado reacciones divididas, ya que diversos sectores recuerdan que otros internos enfermos no reciben el mismo nivel de atención médica ni las consideraciones especiales que hoy exige el exmandatario. Esta situación ha reavivado el debate sobre la igualdad de trato dentro del sistema penitenciario, así como la necesidad de garantizar atención digna y oportuna para todos los reclusos, sin privilegios ni discriminaciones.
Hasta el momento, el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) no ha emitido un pronunciamiento oficial detallando las medidas adoptadas en este caso ni las condiciones médicas del exmandatario





