Viernes, 6 junio 2025
Increíble pero cierto. En la Municipalidad Distrital de La Unión, el concejo municipal aprobó por unanimidad destinar S/ 120 mil soles para que los regidores realicen labores de fiscalización… pero únicamente respecto a la obra “Rehabilitación del sistema de agua y alcantarillado”, un proyecto cargado de cuestionamientos y con un expediente técnico aún inconcluso.
La decisión quedó registrada en el Acuerdo de Concejo Municipal N° 027-2025-MDLU-CM, con fecha 22 de mayo. Lo curioso es que esta obra es responsabilidad directa del Programa Nacional de Saneamiento Urbano, cuyo contrato venció el pasado 27 de mayo, sin que el expediente técnico esté terminado. ¿Realmente sabían eso los “regidorazos” al aprobar el millonario monto?
Con esta asignación, los regidores podrán contratar asesores, cubrir gastos de movilidad y otros costos relacionados con su función fiscalizadora. En teoría, es para fortalecer la vigilancia… en la práctica, se teme que sirva para maquillar el silencio cómplice que ya empieza a notarse en varios miembros del concejo.
Los que antes eran voces firmes de fiscalización, como Julissa Juárez, Katia Margot Flores y Miguel Sánchez Silva, hoy guardan silencio. Su férrea oposición se ha esfumado, y ahora parecen ver la gestión de Ruperto Fernández Sernaqué como un “país de las maravillas”.
Peor aún, regidores como Melanio Albines, Percy Inga y Cinthia Vílchez Ramos ni siquiera se han pronunciado desde el inicio de la gestión. ¿Fiscalizan? Ni se les oye.
La ciudadanía debe estar alerta. El uso de esos S/ 120 mil deberá rendirse ante el concejo y la población. La Contraloría y el Ministerio Público tienen que estar vigilantes: no se puede seguir despilfarrando recursos públicos bajo el disfraz de la fiscalización.





