Una Asamblea Constituyente distraerá los avances de corruptos y autoritarios

Una Asamblea Constituyente distraerá los avances de corruptos y autoritarios
El columnista del diario Expreso, Miguel Lagos, reflexionó sobre los peligros de entrar en un momento constituyente con el gobierno actual.
Cierto es que el régimen con sus operadores ideológicos en el Ejecutivo, el Legislativo y en las regiones no necesita en estricto de una nueva Constitución para lograr objetivos políticos progresivos.
Lo han venido haciendo desfigurando el Estado de Derecho (al respecto ver texto de O. Sumar: “La Constitución ya fue cambiada, solo que no nos dimos cuenta”; aunque siempre tratando de provocar el momento constituyente que replique lo que por ejemplo está ocurriendo en Chile con la Convención hegemonizada por las corrientes estatistas de izquierda.
A la fecha, las encuestas muestran que un grueso de peruanos quiere la renuncia o la vacancia presidencial, no otra carta magna. Pero de lograr el gobiernismo incitar y activar un proceso el que la ciudadanía se rinde ante la presión, ese escenario le da el marco conveniente para distraer con mayor efectividad los afanes ideopolíticos, el plan autoritario y el obvio desfalco impune de los recursos públicos como los que se está presenciando.
Nada entretendría más a la población, a los políticos y a los medios funcionales que una polarizante Constituyente convertida en conflicto dominante sobre otras tensiones desplazadas que van dejando así de amenazar la sobrevivencia del régimen.