“Mi abuela Rosa Carrera me inculcó el amor al Señor de los Milagros”

Sencillo y franco, fruto de una formación de hogar llena de valores, Henry Iván, no esconde en ningún momento su enorme alegría, cómo él, mide casi 1.80, de cargar y sentir cerca a su Matías, su hijo de apenas 10 meses y a su esposa Karla Mejías.
Un hombre de marketing y ventas, el Doliente 2017, trabaja en Tumbes para una transnacional del tabaco, sin embargo quiere dejar bien en claro, que fue su abuela Rosa Carrera, quien vivía en la calle Trujillo, la que le enseñó a amar al Señor de los Milagros y a vivir a plenitud la Semana Santa.
“Ella le rociaba perfumes especiales a cada imagen y adoraba con Fé, mucha Fe”, agrega.
Junto con ello el otro punto que le marcó desde niño fue el amor para con el Señor de Los Milagros, llegar al templo Las Nazarenas, le llenó de un sentimiento intransferible.
Recién casado y tras haber perdido su compañera el hijo que gestaba, en el templo limeño del Señor de Los Milagros, mostró sencillez y paciencia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *