¿Cómo enseñarle a mi hijo a respetar las reglas del confinamiento?

La pandemia por el COVID-19 nos ha enfrentado a una situación en la que se han marcado grandes debilidades y problemáticas que tenemos como sociedad. La escasa educación emocional ha puesto una traba al bien común: evitar más contagios y muertes.
Durante estos meses de cuarentena hay una población a la que le ha costado mucho más acatar las normas de aislamiento. Los jóvenes y algunos adultos, son los que más han desobedecido el confinamiento, creando una preocupación en sus propios hogares.
“Tenemos a un grupo de peruanos que se resiste al cambio. Un cambio de paradigma, de costumbres y hábitos conscientes teniendo naturalizado el impulso no haciéndonos responsables de los efectos que puede traer una decisión y dejándose llevar por los placeres del momento”, advierte la magister Sandra Chafloque Chávez, psicoterapeuta familiar y docente de la UCV, quien brinda algunas recomendaciones para una crianza consciente en momentos de pandemia.
•Es importante validar los sentimientos de sus hijos. Esto nos hace fluir en un momento de crisis.
•Mantener en comunicación con sus seres queridos ayudan a aliviar la ansiedad y las ganas de salir.
•Los adultos deben dar el ejemplo de cómo manejar los sentimientos. Los niños actúan por imitación.
•Se debe mirar el futuro como una oportunidad de mejorar, con optimismo.
•Ofrecer más abrazos y decir “te quiero” con más frecuencia.
•Mantenga rutinas saludables: Ejercicios prácticos, horarios de trabajo, de estudio, de sueño y actividades lúdicas.
•Reflexionar sobre nuestros actos y evitar castigos físicos. Recordemos que detrás de una conducta hay una emoción no resuelta.
•Culturice el cuidado de sí mismo y el trabajo en equipo en casa.
•Una crianza con amor es importante, pero por siempre con límites.
La dinámica familiar es clave para afrontar esta situación. Necesitamos crear recursos de prevención y orientación, trabajar en las escuelas, en las familias y crear necesidades donde las habilidades para la vida se fusionen con lo académico y formar seres humanos resistentes a los cambios y empáticos. Recordemos que si los padres acatan las reglas es mucho más probable que los niños también lo hagan.

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