Alan Fairlie Reinoso: Salario Mínimo, No enfrentar trabajadores formales con informales

Hace un tiempo PPK solicitó al titular del Ministerio de Trabajo evaluar la posibilidad de incrementar el salario mínimo, y después de 11 meses de inactividad el Consejo Nacional del Trabajo (CNT) se reunió. Es una medida desesperada por la baja credibilidad y crisis del gobierno, pero veamos su pertinencia
En este contexto, diversas posturas han surgido: por un lado, los representantes de los gremios sindicales como la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y la Central Unitaria de Trabajadores del Perú, sostienen que el salario mínimo debería llegar hasta un nivel de S/ 1,500 mensuales de manera progresiva dentro de cinco años. Por otro lado, los gremios empresariales indican que el alza en el salario mínimo debe responder a las condiciones de la economía del país, y que además, este no es el mejor momento para realizarlo.
Tuvimos el ciclo de expansión más importante en los últimos años, pero tampoco era oportuno subir la remuneración porque recalentaría la economía. Cuando entonces es un buen momento para subirlos? Desde estos enfoques, parece que nunca.
El salario mínimo en América Latina y el Perú
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que en América Latina el salario mínimo real aumentó en 42% entre el 2005 – 2015, es decir 3,6% por año, y en el caso de Países Andinos la tasa de crecimiento anual fue de 4%.
En el cuadro N° 1 se presentan los índices de los salarios mininos reales de cada país para los últimos 10 años, notándose que al 2016 el salario mínimo peruano se ha incrementado en 33% respecto al año 2000, encontrándose por debajo del promedio de los países América Latina.
La OIT precisó que entre el 2005 y 2015, el porcentaje de trabajadores asalariados que son parte del sector privado y no llegan a percibir un sueldo mínimo, disminuyó de 43% a 20%[1]. No obstante, la tasa de incumplimiento del salario mínimo en el sector privado sigue siendo alta, como consecuencia de los altos niveles de informalidad.
Variables para el ajuste
El objetivo de los salarios mínimos es proteger a los trabajadores contra el pago de salarios indebidamente bajos, siendo un medio para combatir la pobreza y las desigualdades. En ese sentido, el convenio sobre fijación de salarios mínimos 131 de la OIT, el cual no ha sido ratificado por el Perú[2], exhorta a los países a:
1. Prever un ámbito de aplicación amplio y mantenga en un nivel mínimo las exclusiones admisibles.
2. Establezca un mecanismo para fijar y ajustar periódicamente los salarios mínimos.
3. Que los ajustes se den a través de la participación en igualdad de condiciones entre los interlocutores sociales y expertos, en aras de respetar los intereses del país.
4. Fijar niveles de salario mínimo que tengan en cuenta las necesidades de los trabajadores y sus familias, así como los factores económicos.
5. Incluya medidas apropiadas para asegurar la aplicación efectiva de los salarios mínimos.
De acuerdo a la OIT, los elementos que se debe de tener en cuenta al realizar un ajuste en los salarios mínimos son:
a) Las necesidades de los trabajadores y sus familias, siendo uno de los puntos más necesarios para determinar la efectividad de los mismos, así como el aumento de los precios y del costo de la vida, ya que estos determinan el valor real de los salarios.
b) factores económicos, en donde se tiene en cuenta la productividad del trabajo, el cual proporciona información sobre el valor de mercado de lo que produce un trabajador promedio. En esa misma línea, otro criterio que se debe de tener en cuenta son los posibles efectos sobre los costos laborales y el empleo, es decir, el impacto que el salario mínimo tendrá probablemente en la estructura global de los salarios y la población empleada.
Si analizamos estos indicadores, podemos reafirmar que el sueldo mínimo en nuestro país aún es insuficiente para cubrir las necesidades básicas de una familia. De acuerdo con el INEI, el costo de una canasta mínima alimentaria y no alimentaria, llamada Línea de Pobreza, para el 2016 fue de S/ 328 por persona. Si tenemos en cuenta que el costo de una canasta básica para una familia de cuatro miembros es de S/ 1,312[3], el actual salario mínimo solo cubre 64% de los gastos familiares, por lo cual el sueldo mínimo apenas cubre el costo de una familia que se encuentra en extrema pobreza (costo de la canasta alimentaria de una familia de 4 personas es S/ 704).
Debate local
En el debate local solo se ha tomado en cuenta el tema de la inflación y la productividad, pero deben ser considerados también los criterios planteados por la OIT. Es un problema la alta informalidad, pero el alza del salario mínimo aumenta la demanda efectiva y no solo es un costo, tiene un componente dual.
Hemos tenido largos periodos de represión salarial y eso no ha reducido la informalidad. Se debe trabajar para aumentar la productividad y reducir la informalidad con políticas adecuadas, pero no planteando un dilema entre trabajadores formales e informales.
Solo con políticas de diversificación productiva, innovación ciencia y tecnología, educación y otros que promuevan el capital humano, se podrá elevar la productividad que es el desarrollo mismo.
Un aumento del salario mínimo es plausible, independientemente de las motivaciones del gobierno de turno.

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