𝐂𝐨𝐧𝐬𝐞𝐣𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐫𝐮𝐭𝐢𝐧𝐚 𝐝𝐢𝐚𝐫𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐓𝐄𝐀 𝐝𝐮𝐫𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐚𝐧𝐝𝐞𝐦𝐢𝐚

• Establecer una rutina con horarios diarios utilizando pictogramas y promover la comunicación social e independencia personal, son algunas de las recomendaciones.
• Según información del MINSA, los varones representan el 81% de casos de personas con autismo.
Durante la pandemia, la situación de encierro ha sido una de las causas por las que personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), han presentado dificultades para adaptarse a los cambios en su rutina y esto ha provocado en altos niveles de ansiedad.
Para entender esta situación por la que más de 15 mil peruanos pasan, hay que entender que el trastorno del espectro autista (TEA) no es una enfermedad. Es una afección relacionada con el desarrollo del cerebro que afecta la manera en la que una persona percibe, socializa y comunica con otras personas.
Wilvelder Ponte Paredes, Psicólogo y docente de la Universidad César Vallejo, refiere que esto se debe a que las personas, al no entender esta condición o al negarse entenderla; la tratan como un diagnóstico que se puede revertir. “La causa exacta del TEA se desconoce. Lo que sí se puede afirmar, es que no es una enfermedad sino una condición de vida permanente del desarrollo. Se manifiesta en los tres primeros años de edad y es importantísimo que las personas que se encuentren alrededor de una persona que está dentro del espectro autista, le brinde apoyo, comprensión y motivación para que realice actividades de interés”, menciona el especialista.
En ese sentido, Wilvelder Ponte, brinda algunos consejos:
1. Aceptar el diagnóstico del niño.
2. Establecer una rutina y horarios diarios utilizando pictogramas.
3. Tener dominio del manejo de los berrinches.
4. Buscar el contacto visual en toda actividad que realicen con el menor.
5. Promover la comunicación social e independencia personal.
6. Organizar reuniones para jugar y tiempo para socializar en familia.
7. Realizar juegos guiados siguiendo instrucciones.
8. Realizar actividades físicas incluyendo actividades para la motricidad fina y gruesa.
9. Realizar estrategias de autorregulación para el control de su energía, emociones y conducta.
10. Trabajar el área sensorial para que no interfiera en las actividades que el niño realiza día a día disminuyendo los niveles de ansiedad y falta de atención.
11. Promover conductas adaptativas para la inclusión social.
12. Establecer horarios claros para el uso de la tecnología, colocándolos claves visuales y determinar el tiempo para saber cuándo se puede usar la tecnología y con qué propósito.